En la carta a los Hebreos vemos un título muy especial del Mashíaj, el de “Agente Principal”.
Puestos los ojos en Yeshúa, el Agente Principal y Perfeccionador de la fe; quien soportó la cruz, por el gozo puesto delante de Él, menospreciando la vergüenza que eso significaba; el cual está sentado a la diestra del Trono de Elohím.
Pues era propio de Aquél, por quien lo es todo, y para quien lo es todo que, habiendo de llevar a muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de padecimientos al Agente Principal de la salvación de ellos.
La palabra griega usada en esta carta es “arjegón “ἀρχηγὸν”, que es la composición de dos palabras “arjé” que significa “principal” y “ago” que significa “guiar” o “conducir a la acción”, de hecho, la palabra “agente” viene de “ago”, pues un “agente” era el encargado de conducir o guiar a la acción.
Qué hermoso saber y tener la certeza que nuestro Mashíaj, quien está a la diestra del Trono de Elohím, es quien nos guía y conduce en cada acción y cada paso que damos en este camino de la fe y de la salvación.



