El científico Marie Jean Pierre Flourens en 1824 descubrió que el “equilibrio” está relacionado con las estructuras del oído interno, o sea, hace 200 años. Sin embargo, desde el idioma Hebreo Bíblico, esto se sabía hace más de tres mil años.
En la Biblia Hebrea la palabra “oído” es “ozen” “אוֹזֶן”, y la palabra “balanza” es “moznáyim” “מֹאזְנַיִם”, y ambas vienen de la misma raíz “azán “א-ז-ן” que es “Oír” y “Equilibrar”.
Éxodo 15:26 “Y dijo: Si ciertamente escuchas la voz de YHWH tu Dios, y haces lo recto ante sus ojos, y prestas oído (ozen) a sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, ninguna dolencia de las que puse sobre Egipto pondré sobre ti, porque Yo soy YHWH tu Sanador”
Levítico 19:36 “Tendrán balanzas (moznáyim) justas, pesas justas y medidas justas. Yo, YHWH su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto”
En hebreo la palabra “equilibrio o balance” es “izún” “אִיזּוּן”, “equilibrar” es “leazén” “לְאַזֵּן”, y “equilibrarse” es “lehitazén” “לְהִתְאַזֵּן”, todas ellas vienen de la misma raíz de “oído” “ozen” “אוֹזֶן”. O sea, la Biblia revela que el oído está relacionado con el equilibrio.
Con razón enseña la Biblia que el mayor equilibrio lo obtenemos por medio del “oír” la Palabra de Divina, y ese equilibrio es a lo que llamamos “fe”, que en hebreo es “emunáh”.
Romanos 10:17 “Aunque es cierto que la fe procede de aquello que se ha oído; no obstante, es lo oído por medio de la Palabra de Mashíaj”
Así que, el oído es el instrumento u órgano por donde se obtiene el equilibro o balance, no solo de nuestro cuerpo, sino de nuestra vida, y aquel equilibrio se manifiesta en fe, confianza, fidelidad.
¿Y tu vida está en equilibrio?


