En realidad, no sólo a los reyes se les ungía con aceite, también a los sacerdotes y profetas, según las Sagradas Escrituras. Esto era así, ya que eran personas muy especiales que iban a estar arriba del pueblo, pues debían guiarlo.
Así como el aceite que cuando se mezcla con el agua asciende y permanece arriba, estos personajes debían permanecer arriba, entendiendo que el pueblo representaba las aguas y los ungidos representaban el aceite.
Ser ungidos con aceite representaba una elevación espiritual o designación que ponía arriba a alguien para ser seguido o tomado como ejemplo, ya que sobresalía.
La palabra “aceite” en hebreo es “shemen” “שֶׁמֶן”, que viene de la raíz “shamán” “שׁמן” que significa “brillar”. Y de eso se trataba, que los ungidos del pueblo brillaran y se convirtieran en guías. Así como las estrellas brillaban en medio de la oscuridad y podían guiar a los viajeros, los ungidos debían brillar en medio de la oscuridad de este mundo, para guiar al pueblo en su viaje hacia la eternidad.
El aceite se usaba primordialmente para encender velas, lámparas. Y la palabra hebrea para “vela” es “ner” “נר”, que usa las dos iniciales de las palabras “néfesh” “נֶפֶשׁ” “alma” y “rúaj” “רוּחַ” “espíritu”, que son las partes espirituales del ser humano y que deben brillar y sobresalir.
1 Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios [Elohím] de Paz [Shalom] les santifique por completo, en cada parte de ustedes: espíritu [Rúaj], alma [Néfesh] y cuerpo. Conservándose intachables hasta la venida de Yeshúa Mashíaj, nuestro Señor [Adón].”
Por eso, tal como lo enseñan las Sagradas Escrituras, nuestro Señor Yeshúa fue “Ungido” “Mashíaj”, para que su Luz de gloria brille en medio de la oscuridad, y así sanarnos y guiarnos al Padre Eterno:
Hechos 10:37 “Ustedes conocen la Declaración que se divulgó por toda Yehudáh, comenzando desde Galil, después de la inmersión que predicó Yojanán.”
Hechos 10:38 “Me refiero a Yeshúa de Natserat, a Quien Dios [Elohím] ungió con Espíritu de Santidad y Poder, y Quien anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios [Elohím] estaba con Él.”
Y algo muy especial es que ahora nosotros también hemos sido ungidos.
2 Corintios 1:21-22 “21 Dios [Elohím] es el que nos mantiene firmes en Mashíaj, tanto a nosotros como a ustedes; 22 y Él también nos ungió y nos selló, poniendo como garantía el Espíritu en sus corazones.”
1 Juan 2:20 “Pero ustedes tienen la unción del Santo, por lo cual pueden reconocerlos a todos.”
Así que, como ungidos tenemos una gran responsabilidad, la de brillar en medio de la oscuridad.
1 Pedro 2:9 “Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, un pueblo adquirido por Elohím para que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a su Luz maravillosa.”
Apocalipsis 1:5-6 “5 Y de Yeshúa Mashíaj [Ungido], el Testigo Fiel, el Preeminente de los muertos y el Soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos liberó de nuestros pecados con su sangre, 6 y nos constituyó en un reino de sacerdotes para su Dios [Elohím] y Padre del cual es la gloria y la soberanía por la eternidad. Amén.”



